La tercera generación (también conocida como era de los 8 bits, aunque como veremos, sin razón real) empezó, de alguna manera, el 15 de Julio de 1983 cuando vieron la luz en Japón tanto la Nintendo Family Computer (también conocida como Famicom) como la Sega SG-1000.

Mientras tanto, en Estados Unidos el crash del 83 dejaba en bancarrota a fabricantes y desarrolladores, y en Europa el desfase de la época hacía que, por áquel entonces, se empezase a realmente disfrutar de la Atari 2600 (consola de segunda generación que ya tenía 6 años de antigüedad) e incluso los Pong caseros todavía estuviesen a la orden del día, cuando en Estados Unidos el primer crash 1977 ya los había dejado fuera de juego.

No fue hasta dos años más tarde, y con mucho esfuerzo (ver historia para más detalle) que Nintendo se atrevió a lanzar la NES (Nintendo Entretainment System) en el mercado americano. Tras un éxito inesperado, Europa la recibiría entre 1986 y 1987. Esta es la generación del resurgimiento y establecimiento de un mercado que muchos dieron por muerto en 1985. La NES dominó el mercado mundial hasta la siguiente generación, y de hecho fue la consola más vendida de la historia hasta que la primera PlayStation la superó a finales de siglo, con 62 millones de consolas vendidas. Le siguió, bastante de lejos, la Master System, que aún siendo algo más potente no logró el soporte de terceros que tuvo Nintendo. Pinchó en Japón y EEUU, pero, sorprendentemente, superó durante mucho tiempo a la NES en dos mercados: Europa y Brasil. Sumó aproximadamente 12 millones en ventas. La tercera y última consola que vimos de esta generación fue una Atari 7800 condenada al fracaso desde su lanzamiento. Sólo logró un soporte parecido a la Master System en EEUU, su mercado casero. En el exterior, sus resultados fueron residuales, quedándose por debajo de los 4 millones de unidades en total.

La tercera generación trajo dos cambios drásticos; el primero, el cambio de la hegemonía americana para ceder el testigo a la japonesa (representada por la caída de Atari y la expansión de Nintendo e incluso Sega). El segundo tuvo lugar a través de sus juegos, que cambiaron las pantallas únicas (es decir, los fondos fijos – imaginad un Space Invaders) por pantallas con scrolling, como un Super Mario Bros. Ese cambio fue una revolución en el diseño de videojuegos.

Cabe mencionar que también es cierto que en Europa esta generación trajo un fenómeno adicional: los ordenadores centrados en torno a los videojuegos. A principios de los 90 Europa era tierra de ordenadores que se usaban principalmente para jugar, desde ZX Spectrums y Amstrads hasta Amigas, pasando por los Atari ST.

Como decía, esta generación también fue conocida como la generación de los 8-bits; esto fue debido a la moda que empezó cuando la cuarta generación puso énfasis en que los nuevos sistemas eran de 16-bits (como la Super Nintendo o la Mega Drive). En perspectiva, es una nomenclatura con poco sentido porque primero, los “bits” indican poco por si solos (ver conceptos: ¿Qué son los bits?), y segundo, porque la segunda generación también usaba procesadores de 8-bits (y en el caso de la Intellivision, 16-bits).

A continuación aparecen las consolas de tercera generación de mi colección. Basta con pinchar en la foto correspondiente para visitar su artículo.

NES Master System I Master System II Famicom ZX Spectrum +2 Amstrad GX4000 Atari 7800 Atari XEGS AV Famicom Sharp Twin Famicom

 


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