1989 vio nacer, 10 años más tarde, una consola portátil que usaba cartuchos intercambiables como la Microvision. Esa consola era la Game Boy, otra creación del grupo de Gunpei Yokoi, el mismo que diseñó las Game and Watch. Lanzada en Japón un 21 de Abril, en EEUU en Agosto y en Europa a lo largo del año 1990, se convertiría en la gran dominadora del mercado de las portátiles por un margen enorme de diferencia aún siendo, especificaciones en mano, la más justa de todas ellas – y en monocromo. En general se dice que blanco y negro, pero hasta la Game Boy Pocket, más bien se trataba de amarillo y gris.

El motivo del dominio era bien simple: las consolas con pantallas LCD de color consumen mucha energía. En ese momento, las baterías recargables a duras penas existían, lo que convertía a la pantalla monocromática de la Game Boy, en realidad, en una ventaja. Una Game Boy con cuatro pilas AA podía durar entre 12 y 14 horas, pero una Atari Lynx o una Game Gear (con 6 pilas) no podían ir más allá de las 6. Las baterías recargables de la época, de Níquel-Cadmio, necesitaban ser completamente cargadas y descargadas para asegurar su eficiencia, con la desventaja que esto suponía, a parte de su alto precio. Eso dio lugar al primer fenómeno: la conexión al encendedor del coche. Los usuarios de Game Gear o de Atari Lynx solían usar el adaptador para el coche para obtener la máxima portabilidad en viaje, algo que muchos recordaremos. Por el momento que llegaron las baterías NiMH, a finales de los 90, la Game Gear, la Atari Lynx y la Game Boy original ya hacía tiempo que habían sido deslistadas. La Game Boy, no obstante, con cambios de diseño (Game Boy Pocket) y de hardware (Game Boy Color) siguió en producción de alguna forma hasta 2008, con una increíble duración de 18 años de producción.

El segundo sistema de la cuarta generación sería la Atari Lynx, con aceleración gráfica, color, pantalla retroiluminada y capacidad de conectar 16 consolas; algo único, ya que las competidoras raramente podían conectar más de dos consolas, si es que podían conectar alguna. No obstante, su vida útil usando pilas era de unas cuatro horas y media. Su elevado precio y pocos juegos de calidad la convirtieron en una de las grandes consolas portátiles menos vendidas de la historia.

La tercera gran portátil de la cuarta generación fue la Game Gear. Básicamente, se trataba de una Master System portátil, con más colores y menos resolución, y una librería de juegos muy parecida. Tuvo un éxito relativo, vendiendo unos 15 millones de consolas, muy lejos de la Game Boy pero también mucho mayor que la Atari Lynx, al presentar un trato más competitivo. En Europa su rendimiento fue comparativamente mayor, al ser lanzada más cerca en el tiempo de la Game Boy – en otros mercados la Game Boy se había adelantado casi dos años. Sega la deslistó en 1997, un año antes de la aparición de la Game Boy Color.

Otra de las consolas que aparecería en esta generación fue la TurboExpress, una versión portátil de la TurboGrafx-16, en 1990. Aunque sería otra de las pioneras en el uso del color y usaba exactamente las mismas tarjetas de juego que la TurboGrafx-16, su batería era todavía más espectacular: 3 horas usando 6 pilas AAA – vendiendo sólo 1,5 millones de unidades y no llegando nunca al mercado europeo.

La Game Boy Pocket fue la última en llegar, siendo una evolución de la Game Boy original; con más duración de batería, colores blanco y negro (ahora sí, con mucho más contraste) y más pequeña y ligera, consiguió ampliar todavía más el abismo entre las portátiles de Nintendo y las de las otras compañías, algo que se mantendría hasta nuestros días.

Aquí van mis consolas - portátiles - de cuarta generación:

Nintendo Game Boy Atari Lynx NEC TurboExpress Sega Game Gear <span style="text-align: left;">Game Boy Pocket</span> Game Boy Light Mega Duck Watara Supervision

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